El cine español atraviesa una etapa de intensa actividad, marcada por el aumento del número de títulos, pero también por una creciente complejidad para sacarlos adelante. La fragmentación de la financiación, la presión sobre la exhibición en salas y la necesidad de articular alianzas sólidas han convertido cada película en un ejercicio de equilibrio. En ese contexto, el papel de quienes hacen posible que los proyectos avancen resulta tan decisivo como poco visible.
Es ahí donde Secuoya Studios ha ido consolidándose como uno de los grandes impulsores del cine español en los últimos años, desempeñando un rol estratégico, que resulta fundamental para que muchas películas pasen del desarrollo al rodaje y, finalmente, a las pantallas.
Desde 2024, el estudio ha estado vinculado a la activación de nueve largometrajes, una cifra especialmente relevante en un sector caracterizado por la intermitencia y el alto riesgo. El acompañamiento a los proyectos ha sido transversal, presente tanto en el desarrollo creativo como en la estructuración financiera y en la conexión entre los distintos actores implicados.
Un contexto exigente para el cine español
Los datos ayudan a entender la dimensión de ese trabajo. Según Audiovisual451, en 2024 se produjeron en España más de 370 largometrajes, una cifra récord que, sin embargo, convive con una realidad menos optimista: presupuestos más ajustados, mayor competencia en salas y un mercado de exhibición aún frágil. En 2025, la asistencia a los cines volvió a descender y el cine español cerró el año con una cuota de pantalla cercana al 19%, alrededor de 12 millones de espectadores y unos 78 millones de euros de recaudación.
Más películas no significa necesariamente más estabilidad. Al contrario: cada proyecto necesita hoy una arquitectura industrial precisa, capaz de sumar socios, encajar ventanas y minimizar riesgos. Ese es el terreno en el que Secuoya Studios ha ido ganando peso.
2025: cuando el trabajo se traduce en estrenos
El alcance de ese papel se hizo especialmente visible en 2025, un año en el que cinco películas vinculadas al impulso de Secuoya Studios llegaron a las salas: 'Padres' (José Ángel Bohollo), 'El cuento del lobo' (Norberto López Amado), 'Bajo un volcán' (Martín Cuervo), 'Aullar' (Sergio Siruela) y 'Coartadas' (Martín Cuervo).
Cinco títulos distintos en género, tono y ambición, que reflejan una apuesta por la diversidad y por un cine capaz de dialogar con públicos amplios. En todos los casos, Secuoya Studios ha desempeñado un papel de acompañamiento estratégico, participando en la gestación de los proyectos y contribuyendo a que encontraran el encaje industrial necesario para materializarse.
El valor de las alianzas
Ese modelo se apoya de forma decisiva en la colaboración con socios de referencia del audiovisual español. Las películas estrenadas en 2025 han contado con la participación de compañías como Álamo Producciones, A Contracorriente Films, Beta Fiction España, Buendía Estudios Canarias, 73140323 Producciones Cinematográficas, Atresmedia Cine y Movistar Plus+, entre otras.
Mirando a 2026: continuidad en un sector irregular
La actividad no se detiene con los estrenos ya realizados. A lo largo de 2025, Secuoya Studios ha estado vinculado al desarrollo de cuatro películas que se estrenarán en 2026: 'Solos' (Guillermo Ríos), 'Ni contigo ni sin mí' (María Ruiz), 'Bajo un fuego' (Martín Cuervo) y 'Radicales' (José Ángel Bohollo). A estos títulos se suman otros cuatro proyectos cinematográficos que el estudio prevé activar en 2026, manteniendo una línea de trabajo continuada.
Un engranaje clave para que el cine ocurra
Con nueve largometrajes activados desde 2024, cinco estrenos concentrados en un solo año y un calendario ya en marcha para 2026, Secuoya Studios se ha consolidado como uno de los grandes impulsores del cine español reciente.





































































